En esta ocasión aparcamos los temas más técnicos para dedicarle un artículo a uno de los pedagogos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, tanto por sus ideas como por la influencia que ha tenido, tiene y seguramente tendrá. Estoy hablando del brasileño Paulo Freire (1921-1997)
A Paulo Freire lo podemos encuadrar en el mundo de la pedagogía dentro de las teorías de la resistencia. Para estas teorías, la escuela (centro educativo en general) es capaz de generar contradicciones que contribuyan a la transformación del sistema en que se encuentra. Es decir, la escuela no debe ser un centro de reproducción de la ideología dominante, sino que debe tener como objetivo ser un lugar para luchar por la construcción de otras culturas al desvelar las contradicciones internas del sistema educativo y social.
Paulo Freire trabajó en la alfabetización de adultos, y es a partir de esa práctica de donde saca su método de trabajo. Freire habla en todo momento de la educación como crítica y como práctica de la libertad. Se planteaba la alfabetización como una toma de conciencia de la propia realidad. Así, empezó a darse cuenta de algo que hoy ya es una de las prácticas básicas en la educación de adultos: el método no es ajeno al contenido de la propia alfabetización, sino que la elección de unas palabras determinadas para aprender a leer y escribir conlleva una visión u otra de la realidad. En definitiva, no hay palabras o imágenes neutrales. Como él mismo decía:
“Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado”
El golpe militar de estado que se produce en Brasil en 1964, además de detener el proceso de educación de adultos y de la cultura popular en general, lleva a la cárcel a Paulo Freire. Tras su estancia en la cárcel se exilia y años después sale a la luz su libro La educación como práctica de la libertad. Es complicado resumir un libro como este, pero las ideas esenciales del mismo pueden ser las siguientes:
- No existe educación sin sociedad humana y no existe hombre o mujer fuera de ella. La pedagogía se extiende a todos los ámbitos de la vida
- Freire evita la tentación de engendrar sentimientos de odio y destructividad por causa de la opresión. Esto no significa que Freire predique la pasividad, al contrario, su denuncia no pretende sólo cambiar de sitio al oprimido, sino luchar contra la dinámica de la opresión a todos sus niveles.
- Freire huye también de todo reduccionismo. Esta convencido de que todo oprimido lleva dentro de sí la imagen del opresor que quiere ser.
En su pedagogía también destaca el nuevo enfoque de la figura del educador. Piensa que es necesario superar la contraposición “educador-educando”, admitiendo que todos somos, cada uno en su medida, educadores y educandos.
A finales de los 60 publica su segunda gran obra, Pedagogía del oprimido. En ella, Freire se opone a una concepción bancaria de la educación. En esta concepción, la educación es un acto de depositar, transferir, transmitir valores y conocimientos en el educando por parte del educador. En vez de plantear la educación como un proceso de comunicación y diálogo, el educador actúa haciendo depósitos que los educandos reciben de manera pasiva, memorizándolos y repitiéndolos. Para Freire no se puede buscar la liberación y servirse de la concepción bancaria.
Frente a la educación bancaria se sitúa la educación problematizadora. Ésta se basa en que cuanto más se problematicen los educandos, al tener conciencia de que son seres en el mundo y con el mundo, tanto más sentirán un desafío que les obligará a responder. La educación problematizadora se caracteriza por tonos utópicos, pero es que el propio Freire se proclama utópico. Para él ser utópico no significa ser idealista o intentar llevar a cabo algo impracticable, sino por el contrario, estar comprometido en una constante dinámica de denuncia. Una de sus frases más célebres dice:
“Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los estudiantes no han hecho”
La educación debe buscar, según Freire, la transformación de la realidad y, para ello, es indispensable la imaginación. Habla de la imaginación que hace ser arriesgado, que empuja a correr riesgos, a hacer hipótesis. Para Freire, sin sueño y sin utopía, lo que la generación recién llegada al mundo tendría que hacer es adaptarse, ajustarse, adecuarse a lo que encontrara hecho por la generación o generaciones anteriores.
Para acabar os dejo un fragmento de una entrevista que le realizaron en 1995. Dicha entrevista aparece en el libro La naturaleza política de la educación. Añado alguno de los libros escritos por Freire por si alguien quiere profundizar en un punto de vista diferente de la educación.
“ En estas sociedades tan complejas a veces nos encontramos viviendo sumergidos en el tiempo, sin una apreciación crítica y dinámica de la historia, como si ésta nos pasara por encima, regulando y dirigiendo nuestras vidas inexorablemente. Este es un fatalismo que inmoviliza, ahoga y finalmente mata. La historia no es nada de eso. La historia no tiene poder. Como dijo Marx, la historia no nos dirige, nosotros construimos la historia. La historia nos constituye mientras la construimos. Una vez más, mi sugerencia es que intentemos salir de esta rutina cotidiana alienante que se repite día a día. Tratemos de entender la vida, no necesariamente como la repetición cotidiana de las cosas, sino como un esfuerzo por crear y recrear, y como un esfuerzo también por rebelarnos. Tomemos nuestra alienación y preguntemos: ¿Por qué?¿Tiene necesariamente que ser así? No lo creo. Necesitamos ser sujetos de la historia, aun cuando no podamos dejar de ser totalmente objetos de la historia y para ser sujetos, necesitamos sin duda dirigirnos críticamente a la historia. Como participantes activos y sujetos reales, sólo podremos construir historia cuando somos permanentemente críticos con nuestras propias vidas.”
La educación como práctica de la libertad
Pedagogía del oprimido
Cartas a quien pretende enseñar
Pedagogía de la autonomia